Días han pasado desde que la niña transparente había sido robada. La princesa caminaba por el bosque en busca de algo de alimento, como siempre. Desde días atrás notaba como que alguien le estaba persiguiendo, dejaba rastros detrás de ella, como queriendo llamar su atención, pero ella no estaba segura así que no quería mirar atrás. Caminó y caminó hasta llegar a un lago precioso, el agua era tan azul y clara que reflejaba las nubes del cielo y parecía como si el mismo se pusiera ante sus pies. Se paró en la orilla y se dispuso a mirar su reflejo. Se quedó mirando fijamente su rostro, estaba muy despeinada y sucia, tenía cara de no haber dormido desde hace días. De repente vió como su reflejo le sonreía y al instante notó como si alguien la observara. Giró la cabeza. No vio a nadie.
-¡ESTOY HARTA!-gritó.
-Es normal estarlo -dijo su reflejo y ella brincó hacia atrás-. ¡Pero no te vayas!
-¿Quién eres? -dijo la princesa.
-Soy tu reflejo, chica, acércate -Se acercó poco a poco y comprobó que era ella misma la que le estaba hablando-. Te noto rara.
-¿Tú crees? Llevo semanas aquí sin poder comer bien, sin poder lavarme bien y encima sin poder dormir bien por la presencia que me está persiguiendo siempre.
-Yo se quién es -dijo el reflejo con tono burlón.
-¿Quién? -preguntó curiosa.
-No te lo diré, te tienes que dar cuenta tu sola, no puede ayudarte nadie, tómatelo como un enigma al cuál debes buscarle una solución.
-¿Por qué no puedes ayudarme? -replicó ella.
-Proponte este caso hipotético . Tienes que subirte a un árbol para coger una manzana, ¿cómo crees que aprenderás mejor a subir? ¿con una persona que te suba a sus hombros, subas y tendrás que recurrir a esa persona cada vez que tengas hambre, o , por el caso contrario, consigas agarrarte bien al tronco, consigas subir tú sola y serás independiente de nadie para las próximas veces?
-La segunda -dijo sin dudarlo.
-Pues así es. Tienes que averiguar tú misma quién es y porqué te persigue, para que las próximas veces puedas llegar más rápido.
-¿Intentas decir que desaparecerá siempre?
-No lo se, eso depende de ti y de como lo o la trates -dijo el reflejo tajante.
-Gracias -se levantó y corrió hacia el bosque con ansias de saber quién era.
Ciertamente, si ella no conseguía ser independiente y aprender a vivir sin ese chico dragón, jamás conseguiría ser ella misma. La niña que había desaparecido antes, vuelve gracias a esa presencia, la ilusión de poder hallar lo que quiera, la ilusión de volver a ser feliz.
viernes, 12 de noviembre de 2010
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