La princesa después de un tiempo consiguió averiguar la presencia que la estaba siguiendo. Efectivamente era real, le trajo la felicidad. ¿Cómo fue?
.Flashback.
-¡Se que estás ahí!-gritó ella.
-Juguemos al escondite -se oyó desde detrás de un árbol. La chica corrió hacia donde venía esa suave voz y ahí encontró un hada pequeña chico, brillaba con luz propia y desde ese momento se convirtió en un compañero inseparable de la princesa.
.Fin del flashback.
Un buen día paseando por el bosque, encontró la salida, llegó al ansiado pueblo que tanto había echado de menos y sintió que por fin todo volvería a la normalidad, pero claro, solo fue un sentimiento, ya que en un segundo todo volvió a dar un giro inesperado.
Alguien tiró de su vestido y ambos, ella y el hada se giraron. Era un niño semi-transparente que para ella era familiar, era el niño que se había llevado a su pequeña interior.
-¿Qué haces aquí? ¿Qué quieres de mí? -tiró de su vestido para deshacerse de la mano de ese chiquillo.
-Toma... -el niño sacó de sí a la pequeña princesa y ésta volvió a introducirse suavemente en el cuerpo de la chica bajo su atónita mirada.
-¿Y esto? -preguntó ella.
-Te la debía, no quise arracártela, simplemente quiso salir ella, pero te la devuelvo, no tengo derecho a quedarme con ella. Pero te diré una cosa, me ha gustado que me acompañara y me gustaría acompañarte.
-Lo siento, no puedes, debes quedarte en tu lugar, no puedo permitir que entres en mi círculo, eso desestructuraría todo mi mundo actual.
-Vale, solo espero que detrás de esa respuesta, haya un querer.
Esa contestación del niño descolocó a la chica, pero no podía dejar que la afectara, ahora debía volver al pueblo y debía ser feliz como se merecía.
lunes, 13 de diciembre de 2010
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