-Oye, ¿te apetece que estemos esta tarde juntos? -pregunté.
-Lo siento, tengo que estudiar-contestó.
Sin embargo, para otros temas si estaba disponible, aprovechaba los primeros cinco minutos que estuvieramos solos para tocarme. ¿Acaso no entendía que yo necesitaba oir de su boca algún te quiero? No, para él solo existía el sexo, sexo y luego más sexo. Lo peor es que me di cuenta que no podía vivir sin él cuando vi en peligro nuestra relación, era una droga, una droga de la cual en el momento en que se deshiciera de mi no podría vivir más. Y así ocurrió, pensé que no podría aspirar por algo más y decidí hacerlo, me lancé al vacío desde un tercer piso.
¿Qué es eso? Oigo unas voces y un pitido contínuo, la luz se desvanece y empiezo a ver gente a mi alrededor, ¿estoy viva?
Al ver a las personas que más quiero mirándome, con lágrimas en los ojos pensé:
·Nunca decidas tirar tu vida por la borda porque todo vaya mal, sigue adelante. La vida te da muchísimos palos y la base de nuestro aprendizaje es superarlos y adquirir conocimientos. Jamás tires la toalla porque alguien te haga daño, hay miles de personas que te aprecian y quieras o no, te necesitan a su lado. Por favor, no cometas mi mismo error para darte cuenta. Vive cada momento de felicidad porque, al fin y al cabo, es lo único que quedará en tu memoria·
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