·Me quiero morir, todo es una mierda.
-¿Qué dices?
·Que todo me va mal, tío. Mira a mi alrededor, ¿qué ves?
-Gente que te quiere
·Sí, vamos. Las personas que me conocen a las dos semanas no quieren saber nada de mi, doy miedo joder.
-No son tus verdaderos amigos, olvídales.
·Pues no tengo entonces, según tú.
-Te estás olvidando de las personas que se mantienen ahí cuando estás mal.
·Solo quieren reirse de mi desgracia.
-Eso es mentira, mírate... eres muy buena persona, haces sentirse bien a cualquiera, siempre estás ahí cuando estamos mal, eres un sol.
·No es así, soy una inmadura.
-Los defectos son algo que te caracterizan, cariño. Sin defectos, no serías persona.
·Prefiero no serlo.
-¿Así es como quieres huir de los problemas? Enfréntalos, yo te ayudaré.
·Tú solo puedes enseñarme a ver el lado positivo.
-¿Qué más quieres? Todo pasa por una razón, ¿recuerdas?
·¿Qué pasa cuando no hay lado positivo?
-Lucha, sigue adelante, hay muchas cosas buenas que te tienen que pasar ¿sabes?
·No lo veo así
-Ahora no puedes hacerlo, pero... Tienes un don.
·¿El de hacer a la gente infeliz?
-No, imbécil. El don de ver cosas en la gente que casi nadie puede ver.
·Pero de qué sirve si luego me desprecian.
-Te ayudaré a que no lo hagan
·¿Puedo pedirte un favor?
-Claro! El que quieras, pequeña.
·Enciérrame
-Lo haré, para siempre si lo deseas.
·Pero con una condición y no saldré jamás.
-¿Cuál, cariño?
·No te enamores, si lo haces... lo haré yo y tendré que salir.
-Eso es difícil de conseguir y lo sabes.
·¿Recuerdas la llave?
-Cómo olvidarla!
·Ha desaparecido, cierra el corazón y no volverá a abrirse con ninguna otra.
-¿Eso es lo que quieres de verdad?
·No, lo que quiero es no volver a sufrir por amor y muerto el perro se acabó la rabia.
-Me voy a volver a enamorar, es la base de la vida
·No lo hagas, ¿recuerdas cuando solo estábamos tu y yo? Nada podía hacernos daño, sonreíamos siempre, en otras palabras, SOLO EXISTÍAS TÚ. Quiero que vuelva a ser así, tú no lo puedes ver como yo, pero... te estoy hundiendo, con cada palabra, con cada gesto en los momentos malos. Quiero que sonrías.
-Lo hago
·Pero no cuando yo predomino sobre tí. Quiero morir para que puedas ser feliz, para siempre.
-Todo el ying tiene su yang, no desaparezcas, a veces necesito de ti para ver la realidad.
·¿O para nublarla? Déjame, olvídame, sigue con tu vida, pero sin mi. Entonces.. ¿trato hecho?
-No me enamoraré jamás y seré feliz. De acuerdo, como desees.
·Y así es como cerró su corazón para siempre, dejando que la alegría volviera a su vida sin importar lo que pasara. Juró ser optimista y sonreir ante todas las adversidades... pero..¿por cuánto tiempo la princesa pudo escapar del príncipe?·
lunes, 14 de diciembre de 2009
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Me gusta mucho, incluso me recuerda a ciertas cosas personales, aunque todos sepamos que "jamás" y "siempre" no existirán nunca para los sentimientos humanos...
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